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Se recomienda
utilizar una cacerola de hierro fundido u otra con fondo
espeso. La receta original indica mantequilla salada. Si
no se encuentra, se salará el guiso normalmente. Pelar y
trocear las patatas en pedazos más bien pequeños, unos 6
por papa. Pelar y cortar los ajos en rodajitas no muy
finas. Limpiar las endibias y cortarlas en rodajas de unos
2 cm. de espesor. Salpimentar la carne que habremos
mezclado bien previamente y preparar las albóndigas
revolviéndolas en harina. Fundir los ajos en la
mantequilla a fuego muy suave para que no se quemen.
Agregar las endibias y continuar a pochar, con un poco más
de fuego, hasta que empiecen a estar tiernas. Mojar con un
poco de agua para evitar que las endibias tomen demasiado
color. Estarán al cabo de unos 15 min. Agregaremos
entonces las patatas y dejaremos que se hagan durante 1
hora más, vigilar que el guiso no se seque y se queme,
pero siempre con poco líquido. Por fin les pondremos las
albóndigas y las mezclaremos con cuidado a las patatas y
endibias. Cubrir la olla y dejar murmurar otra horita más.
Se recomienda más bien más que menos. Removeremos de vez
en cuando para que nada se pegue. Como se trata de un
plato belga, su acompañamiento ideal será lógicamente una
buena cerveza
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