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Se derrite el
chocolate al baño María y se mezcla bien con la
mantequilla. Aparte se batir las yemas de huevo con el
azúcar hasta que blanqueen. Se juntan las dos
preparaciones. Se batir las claras a punto de nieve muy
fuerte (y se le añade el azúcar normal un poquito antes de
acabar de subirlas).
Se vierte la
harina (a la que se habrá adjuntado el poquito de sal) a
la mezcla anterior, muy poco a poco. Como se pondrá muy
dura la masa, añadir un poquito clara de huevo. La menor
cantidad posible porque es necesario el aire de las claras
montadas para que el bizcocho no se hunda en la miseria.
Finalmente se le echan las claras de huevo. Al horno en un
molde untar con mantequilla y enharinado. Unos180º y 3/4
de hora (hay que vigilar, claro).
Se deja
enfriar completamente dentro del molde. Se parte por la
mitad y se untar con la confitura de albaricoques (es más
fácil si se calienta un poquito antes). Se deja reposar la
tarta un rato en un lugar fresco.
GLASEADO:
Al baño
María se deshace el chocolate (junto al azúcar y a 1/8 l
de agua). Tiene que cocer un poquito, que quede bien
ligado, espesito, brillante. Y ahora viene lo más difícil
(al menos para mí). Se echa el chocolate encima de la
tarta. Sólo consigo que la glasa quede impecable si no
toco el chocolate con nada. Es decir, que pongo una
cacerola pequeña al revés encima de la mesa de la cocina,
la tarta encima (apoyada en la base de un molde
desmontable) y le echo el chocolate. Empiezo por el centro
y voy haciéndolo como en espiral hasta llegar a los
bordes, donde me detengo bastante para que se deslice por
las "paredes" del pastel. Luego lo dejo enfriar bastante
rato hasta que está listo |